ASOCIACIÓN ESPIRITISTA LUZ Y VIDA

Fundada el 3 de febrero de 1910

Afiliada a la Confederación Espiritista Argentina

Biográfia de Allan Kardec

Allan Kardec, seudónimo del profesor Hippolyte Léon Denizard Rivail, nació en la ciudad de Lyón, Francia, el 3 de octubre de 1804. Provenía de familia católica, y hasta casi cumplir los doce años de edad cursó los primeros estudios en su ciudad natal, más al completar los mismos en Yverdun, Suiza, donde concurrió al Instituto de Educación Pestalozzi, recibió una fuerte influencia protestante. Buena parte de sus antepasados se habían destacado en la magistratura, pareciendo que el joven Rivail había de seguir el mismo rumbo de sus mayores. Pero nada más desacertado, pues sus inclinaciones vocacionales fueron las ciencias y la filosofía, pero fundamentalmente la pedagogía. En Yverdun se convirtió en discípulo y colaborador eficaz del célebre pedagogo Johann Heinrich Pestalozzi. Se recibió de bachiller en letras y ciencias y realizó estudios de medicina, sin llegarse a comprobar a ciencia cierta, hasta ahora, si alcanzó a doctorarse en este arte-ciencia. Fue también un pedagogo, gramático y filólogo distinguido que conocía a fondo y hablaba correctamente el inglés, el italiano, el holandés y el alemán, traduciendo para la lengua de Goethe varias obras de educación y moral, entre las que figuraban las de Fenelón, que lo habían atraído. Luego de finalizado sus estudios en Suiza junto a Pestalozzi, Rivail regresó a Francia y de inmediato, siguiendo las huellas de su maestro, se abocó a la tarea educativa, lanzando en 1824, es decir, a los diecinueve o veinte años de edad, el primero de sus libros: Curso práctico y teórico de Aritmética, según el método de Pestalozzi, con modificaciones. Con este libro se convirtió en Francia en la mayor autoridad en lo referente al método educativo de Pestalozzi, y dicho libro se continuó reeditando hasta 1876, siete años después de su desencarnación, además de otras obras sobre educación que publicó más tarde, algunas de ellas adoptadas por la misma Universidad de París. En 1828 dio a publicidad: Plan propuesto para el mejoramiento de la instrucción pública. Más tarde, en 1831, la Academia Real de Arrás lo premió por su trabajo presentado en concurso, el que intituló:¿Cuál es el sistema de estudios más en armonía con las necesidades de la época? Ese mismo año comenzó a circular su Gramática francesa clásica, obra didáctica en la que Rivail muestra -según el autorizado estudioso doctor Silvino Canuto Abreu- "poseer sólidos conocimientos de las lenguas latina, griega, gálica y las neorrománticas; afirmando su reputación de profesor emérito". Otras obras fueron apareciendo sucesivamente como frutos de sus desvelos de educador: "Manual de los exámenes para los diplomas de capacidad", en 1846; "Catecismo gramatical de la lengua francesa", en 1848; "Programa de los cursos usuales de química, física, astronomía y fisiología", en 1849, el que resumía los cursos que dictaba en el Liceo Polimático; editando más tarde los "Dictados normales de los exámenes del Ayuntamiento y la Sorbona", acompañados de" Dictados especiales sobre las dificultades ortográficas". Por tanto, muchos antes que el Espiritismo hiciera mundialmente famoso el seudónimo de Allan Kardec -cosa ocurrida a partir del 18 de abril de 1857, con el lanzamiento de El Libro de los Espíritus, el profesor Rivail había demostrado poseer una sólida cultura y sus obras eran las de un auténtico maestro de la pedagogía moderna, razones que veremos ampliadas en el libro Vida y obra de Allan Kardec, de André Moreil. El 6 de febrero de 1832, cuando contaba veintiocho años de edad, Rivail contrae enlace con la señorita y profesora también, Amélie Gabrielle Boudet. Ella le llevaba nueve años, pero demostraba diez menos que él, pues tenía a la sazón treinta y siete años de edad, dado que había nacido el 23 de noviembre de 1795. Por ese tiempo Rivail era director del Instituto Técnico Pedagógico (sistema Pestalozzi) de la calle Sèvres 35, en París. El socio de Rivail era su tío materno, quien adolecía de la pasión del juego, motivo que les ocasionó grandes pérdidas de dinero y la ruina de su sobrino. El profesor Rivail solicitó entonces la liquidación del Instituto, del cual quedaron 45.000 francos para cada uno de los socios. Esa cantidad fue depositada por los esposos Rivail en manos de uno de sus íntimos amigos, comerciante, quien realizó muy malas operaciones que lo llevaron a la quiebra, sin dejar nada para los acreedores. Estaba lejos de ser próspero el futuro del ayer joven estudiante eximido del servicio militar, pero su labor de educador -ésta es la profesión que hace figurar en su acta de casamiento-, la atención de tres contabilidades que llevaba y el éxito de sus obras didácticas, tuvieron la virtud de recuperarlo económicamente. En este período que va de 1835 a 1840 organizó en su morada de la calle Sèvres cursos gratuitos de química, física, astronomía y anatomía comparada. Prosiguiendo su carrera pedagógica, el profesor Rivail hubiera podido vivir feliz, honrado y tranquilo, rehecha su fortuna merced a una labor fervorosa y al brillante éxito que coronaba sus esfuerzos, pero su destino le llamaba a una más pesada tarea, a una obra mayor que habría de mostrarlo siempre a la altura y dignidad de ella. En 1854, el profesor Rivail oyó hablar por primera vez de las mesas giratorias a su amigo Fortier, magnetizador, con quien mantenía relaciones por motivos de sus estudios sobre magnetismo, los que realizaba desde los diecinueve años de edad. Fortier le dijo un día: "He aquí una cosa extraordinaria: no solamente se hace girar una mesa, magnetizándola, sino que se la hace hablar: se la interroga y ella contesta". "Esto -respondió Rivail- es otra cuestión; yo creeré en ello cuando lo vea y se me haya probado que una mesa tiene cerebro para pensar, nervios para sentir y que pueda convertirse en sonámbula. Hasta entonces, permitidme que no vea en ello más que un cuento de niños". Tal era en los comienzos el estado de espíritu del profesor Rivail. Así le veremos a menudo. No niega nada por prejuicio; pero pide y busca pruebas, quiere ver y comprobar para creer. En este lapso que trascurre entre 1854 y 1856 se abre un nuevo horizonte ante los ojos del pensador profundo y del observador sagaz. Es la etapa en que el nombre de Rivail va a dejar lugar al de Allan Kardec, que se comienza ya a gestar. Estamos en mayo de 1855 y Rivail se encuentra en la casa de Roger, excelente sonámbula. Se hallan también Saint-René Taillandier, Fortier, Pàtier y la señora Plainemaison, nombres que deben ser reconocidos con la veneración que merecen: son quienes comparten la iniciación con el Maestro. A Rivail le impresiona el sereno y convencido criterio de Pàtier, funcionario público de amplia consideración, el que le habla de los Espíritus y de las respuestas que ofrecen a sus preguntas. Luego de esto Rivail fue invitado a las sesiones que tenían lugar en la casa de la señora Plainemaison, calle Grange Batelière 18, de París. "Allí fue donde por primera vez presencié el fenómeno de las mesas giratorias que saltaban y corrían, y ello en condiciones tales que la duda era imposible" -escribe el futuro Codificador-. Es aquí donde Rivail traba relación y amistad con la familia Baudin, a cuyas sesiones familiares fue invitado. "Fue allí -agrega- donde hice mis primeros estudios sobre Espiritismo, más fundamentados sobre las observaciones que sobre las revelaciones. Apliqué a esta nueva ciencia, como lo había hecho siempre, el método experimental. Jamás senté una teoría preconcebida. Observaba con atención, comparaba, deducía y sacaba conclusiones; de los efectos me remontaba a las causas mediante la deducción y el encadenamiento lógico de los hechos y admitiendo la viabilidad de una explicación cuando podía resolver ella todas las dificultades inherentes al problema. [...] Ese es el procedimiento que utilicé toda mi vida, desde la edad de quince a dieciséis años. De entrada comprendí la gravedad de la investigación que emprendía y entreví en esos fenómenos la clave del oscuro y controvertido problema del pasado y el porvenir de la humanidad, la solución y la respuesta a todas mis búsquedas. Se trataba de una revolución completa en las ideas y las creencias; por lo tanto, debía actuar con circunspección y no a la ligera; ser positivista y dejar los idealismos de lado para evitar afirmaciones ilusorias". Con todo, Rivail estuvo a punto de abandonar estos estudios, absorbido por otras ocupaciones; y eso hubiera hecho de no ser las reiteradas solicitudes de los señores Carlotti, destacado lengüista con quien mantenía una amistad de veinticinco años. Taillandier, literato, doctor en letras y más tarde miembro de la Academia Francesa; Taideman-Manthèse, filósofo holandés y primo hermano de la reina de Holanda; Antoine Léandre Sardou, profesor lexicógrafo y autor de varias obras escolares; su hijo Victorien Sardou, entonces joven estudiante de medicina y más tarde médium dibujante en la Sociedad Parisiense de Estudios Espíritas, famoso dramaturgo y miembro de la Academia de Letras Francesa; además de Pierre Paul Didier, futuro editor de sus obras e impulsor de la renombrada Librería Académica, quien seguía desde cinco años atrás el estudio de tales fenómenos. Estas personalidades habían reunido cincuenta cuadernos de comunicaciones diversas que era preciso estudiar y catalogar. Conociendo la capacidad de síntesis de Rival, entregaron a éste los mismos, pidiéndole analizarlos y cotejarlos sobre la base de un plan orgánico. Rivail puso manos a la obra: tomó los cuadernos, los anotó cuidadosamente, suprimió las repeticiones y puso en su lugar los dictados de cada sesión. "Hasta entonces -dice él mismo-, las sesiones en casa del señor Baudin no tenía una finalidad determinada; decidí por ello darles un giro preciso y obtener respuestas que me interesaban desde el punto de vista de la filosofía, la psicología y la naturaleza del Mundo Invisible. Llegaba a cada sesión con una serie de preguntas preparadas y metódicamente ordenadas, las que siempre fueron respondidas con precisión, profundidad y una forma lógica. [...] Huelga decir que, precisamente, estas comunicaciones desarrolladas y completadas luego formaron la base de El Libro de los Espíritus". En 1856 Rivail asistió a reuniones medianímicas que tenían lugar en casa del señor Roustan, calle Tiquetonne 14, con la señorita Japhet, sonámbula, como médium que obtenía interesantes comunicaciones. Por intermedio de ella hizo revisar las obtenidas anteriormente. Kardec manifiesta que no quedó del todo satisfecho con esta revisión, lo que lo movió a consultar a otros médiums con el mismo fin, siendo el caso que en preguntas espinosas de ·El Libro de los Espíritus han llegado a colaborar hasta diez médiums distintos, como manifiesta en el citado libro. Cuando todo le pareció ser la expresión clara de la Doctrina, Rivail publicó el libro que salió a luz el 18 de abril de 1857 -como ya dijimos-, en París, con el seudónimo de Allan Kardec, su nombre de otra existencia anterior entre los druidas. Esta primera edición constaba de 501 preguntas. Ella se agotó en poco tiempo, demorándose la segunda edición hasta marzo de 1860 para ser "enteramente refundida y considerablemente aumentada" -según lo anuncia el Maestro en la Revista Espírita de marzo del mismo año- pues la versión definitiva tiene, como sabemos, 1018 parágrafos. Este libro fundamental del Espiritismo -obra síntesis de la Codificación- forma parte del Pentateuco Espírita, el que se integra con los siguientes libros que le siguieron en orden cronológico: ·El Libro de los Médiums, enero de 1861; Imitación del Evangelio según el Espiritismo, abril de 1864, modificado luego este título original por el de ·El Evangelio según el Espiritismo, a partir de la tercera edición, versión definitiva, aparecida en 1866; El Cielo y el Infierno o la Justicia Divina según el Espiritismo, 1º de agosto de 1865 y ·La Génesis, los Milagros y las Profecías según el Espiritismo, enero de 1868; más tarde tres obras de introducción al Espiritismo: ·Instrucción Práctica sobre las Manifestaciones Espíritas, 1858; ·Qué es el Espiritismo, 1859, y ·El Espiritismo en su más simple expresión y Viaje Espírita en 1862. Respuesta al mensaje de los espíritas lioneses, en ocasión del Año Nuevo, 1862; Resumen de la ley de los fenómenos espíritas, 1864; Compilación de oraciones espíritas, extraídas de El Evangelio según el Espiritismo, 1865; Estudio acerca de la poesía medianímica, 1867; Caracteres de la Revelación Espírita, capítulo l de La Génesis..., así como de una complementaria: Obras Póstumas, 1890. Fundó la Revista Espírita en enero de 1858 revista de publicación mensual, la que dirigió y redactó bajo su responsabilidad hasta la fecha de su desencarnación, el 31 de marzo de 1869, y constituyó la Sociedad Parisiense de Estudios Espíritas el 1º de abril de 1858, cuya finalidad era el estudio de todo aquello que pudíese contribuir al progreso de la nueva ciencia. Por su gigantesca y trascendente labor de estructurar en escasos tres lustros el Código Espírita, o Tercera Revelación demarcando con él un nuevo curso evolutivo al género humano, no dudamos de que en los siglos venideros habrá de expresarse con toda justicia: Antes o después de Kardec; antes o después del Espiritismo.

"Sin caridad no hay salvación posible" Allan Kardec.

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